TRATAMIENTO ALTERNATIVO COVID-19

Durante la pandemia se ha puesto a prueba la ozonoterapia en diversos países alrededor del mundo con resultados increíbles, pues, ayuda exitosamente a combatir la enfermedad ocasionada por el COVID-19. “El ozono es una terapia muy efectiva y debemos incorporarla de inmediato al tratamiento del coronavirus”, asegura el anestesista Alberto Hernández, del hospital Policlínica del Rosario en Ibiza. El ozono reduce la respuesta inflamatoria que sufren los pacientes de coronavirus y tiene un efecto que ayuda a la eliminación del virus. 

El ozono rectal podría ser capaz de mejorar variables clínicas (saturación de oxígeno y demanda de oxígeno), de laboratorio (disminución de marcadores de inflamación) y radiológicas (según escala de Taylor), como se ha observado en este caso. El ozono rectal podría ser una opción a tener en cuenta como tratamiento coadyuvante o compasivo, en el manejo de pacientes con neumonía severa por COVID-19.

Los estudios publicados han demostrado que los pacientes tratados con esta terapia, mejoran su condición clínica (reduciendo la temperatura, disminuyendo las demandas de oxígeno y mejorando la saturación). También hubo mejoría de parámetros analíticos (disminución de reactantes de fase aguda) y radiológicos (disminución del patrón en vidrio deslustrado). En algunos casos hubo negativización de RT-PCR SARS-CoV-2, lo cual confirma el efecto antiviral del ozono. Así mismo, esta terapia favoreció una disminución en la estancia hospitalaria en los pacientes tratados, comparados con la terapia estándar.

Existe evidencia de casos tratados en China, Italia y España mediante ozono vía autohemoterapia, con buenos resultados. Está demostrado el poder antiviral, antiparasitario y antibacteriano del ozono. Esta técnica se usa para potabilizar el agua en grandes centrales en el mundo y para la desinfección en el ámbito quirúrgico.

Este tratamiento es similar a la terapia usada por Rowen, quien trató a pacientes con ébola, los cuales, tras cinco sesiones de terapia (ozono rectal) mejoraron la clínica, disminuyendo la tormenta de citoquinas (hiperinflamación) y la tasa de mortalidad fue cero. Rowen sostiene que el ozono es capaz de oxidar las proteínas de la cápside, y la proteína S-spike, típica del SARS-CoV-2, de la misma forma como actuó sobre el virus del ébola. Esta propiedad explicaría el efecto positivo en pacientes con enfermedad por COVID-19.

Fuente: https://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-geriatria-gerontologia-124-avance-resumen-uso-ozonoterapia-rectal-paciente-anciana-S0211139X20301335